Promovimos la modernización del Servicio Penitenciario, renovamos las plazas penitenciarias mejorando la situación de las personas privadas de libertad al impulsar medidas alternativas para colectivos vulnerables: mujeres embarazadas, madres de niños pequeños, adultos mayores y personas con problemas de salud o discapacidad.

Ampliamos el ámbito de aplicación del Programa de Asistencia de Personas bajo Vigilancia Electrónica a todo el país, a fin de ofrecer a los juzgados una herramienta que mejore el sistema de control y monitoreo del arresto domiciliario, hecho por el cual la cantidad de personas incorporadas al programa creció exponencialmente.

Acordamos con la Ciudad de Buenos Aires el traslado de la cárcel de Devoto a un nuevo Complejo en Marcos Paz, cuya construcción está avanzada. Firmamos acuerdo con Mendoza, y retomamos el trabajo en el Complejo de Cuyo que contará con capacidad de 1072 plazas, realizando inauguraciones parciales al entregar 736 plazas al SPF.

Creamos más de 1.500 plazas genuinas, nuevos pabellones en CPF II, reapertura de la Unidad 34, intercambio U9 y Complejo Senillosa. Asumimos el compromiso de cooperación federal al regularizar la deuda en concepto de alojamiento de internos de extraña jurisdicción, realizando una verdadera reparación histórica con las provincias que alojan internos federales en sus establecimientos provinciales, efectuando pagos por más de 300 millones de pesos. Suscribimos 21 Convenios, poniendo a disposición de las provincias 2.000 dispositivos de vigilancia electrónica a través de solicitudes de las justicias provinciales; y continuamos también las obras en el Complejo Litoral Santa Fe y Complejo Agote de Buenos Aires que contarán con 464 y 1152 plazas.